Friday, October 12, 2007

IBERIA. BUENA FORMA DE EMPEZAR

Pues resulta que hace unos días tuve que coger un vuelo por un tema de trabajo y me lo cancelaron por la niebla en el aeropuerto. Hasta ahí, normal. La niebla es así.
El caso es que la agencia de viajes me dijo que pidiera que me sellaran la tarjeta de embarque con algo que indicara que el vuelo estaba cancelado. Así lo pedí en el mostrador de Iberia del aeropuerto y la muchacha que allí estaba atendiendo me dijo que no podía, que tenía que pedirlo a través de Iberia.com, ya que la compañía había centralizado todos sus servicios en la página.
Yo como un buen corderito que soy, le hago caso y cuando llego a casa lo primero que hago es meterme en internet para pedir los certificados.
Después de un buen rato navegando por la página sin encontrar ninguna opción que pudiera ajustarse a lo que quería, consigo acceder a un lugar donde puedo tramitar reclamaciones mediante un formulario. Así que relleno el formulario indicando lo que quiero, e incluyendo (porque además lo piden como obligatorio) los datos del vuelo y del billete.
Al día siguiente recibo un correo electrónico de Iberia, firmado por Inmaculada Iglesias, Gerente de Atención al cliente, desde una dirección a la que no puedo responder, diciéndome que para pedir el certificado tengo que enviar por correo postal :
  1. Un escrito de solicitud
  2. El nombre completo y la firma del titular del billete (o sea, yo)
  3. La fotocopia del DNI por ambas caras
  4. Fotocopia de los documentos de viaje relacionados con el certificado
  5. Dirección postal para recibir el certificado

¡¡Ahí es nada!! Y no les sirve que les mande los documentos escaneados por mail, no. Tiene que ser por correo postal, con su sello y todo.

Como no podía responder a la dirección desde la que recibía el mail, intenté buscar un teléfono de atención al cliente... Pues el único que encontré fue el 807 11 70 11 (Desde España el coste máx. llamada 0.36€/min. red fija y desde 0.65€/min. red móvil, impuestos incluidos)

Como no iba a dejarme los cuartos en llamar a una línea de atención al cliente para que encima, IBERIA HAGA NEGOCIO CON MI RECLAMACION, me dije, "a ver dónde tienen las oficinas, y me paso por allí y les monto el poyo". Yo vivo en Oviedo, que para el que no lo conozca es una ciudad de casi 200.000 habitantes, capital de provincia de Asturias, en España (CE). Pues la oficina más cercana deIBERIA (según su web) está en el Aeropuerto de Asturias. Si tenemos en cuenta que el aeropuerto de Asturias está lejos de cualquier otro lugar de Asturias (en concreto a 50 km de Oviedo), que el teléfono de atención al cliente es de pago, y que la direción de e-mail desde la que me contestaron no admite respuestas, la ubicación de la oficina de Iberia tampoco resulta muy útil salvo para problemas que te surjan puramente en el aeropuerto.

Así que me cago en las muelas de Iberia. A ver qué leches hago, que todavía no lo tengo muy claro.

Pero a falta de otras posibles opciones, no quiero por lo menos dejar de vociferar en este desierto de Internet, lo siguiente:

Doña Inmaculada Iglesias, Gerente de Atención al Ciente de Iberia L.A.E.:

Es usted una pésima profesional. Como gerente de atención al cliente, debería usted promocionar la facilidad de acceso de los clientes a su empresa, hacer su empresa más transparente y cercana. Sin embargo su empresa es una dificultad continua. Parece que tenga miedo a que los clientes podamos expresar nuestras quejas y reclamar nuestros derechos. Supongo que sus jefes sabrán de sobra los abusos que cometen las líneas aéreas, muchas veces con el amparo de las leyes. Supongo que se darán cuenta de que son las únicas empresas capaces de vender y cobrar por productos que no pueden ofrecer sin incurrir en un delito. Supongo que se darán cuenta de que son las únicas empresas que pueden incumplir con el compromiso alcanzado con su cliente después de que éste ya les haya pagado, sin necesidad de devolverle su dinero ni darle más cuentas. Supongo que se darán cuenta de que son las únicas empresas del mundo que pueden vender productos sin ninguna garantía y quedarse tan tranquilos. Y como se darán cuenta de todas esas cosas, pensarán que es mejor darles un corte de manga a sus clientes y dejarles dando voces en cualquier aeropuerto, que comprometerse a darles una explicación convincente, ofrecerles un servicio correcto o, muchísimo peor, reconocer cualquier error por nimio que sea. Así que crean una figura como la suya, Inmaculada Iglesias, para poner la cara por ellos y llevarse las tortas. Es decir, es usted un punching ball, o una "gerente florero".

O lo que sería peor, la segunda opción, que sea usted la sicario de sus jefes mafiosos, y se haya convertido en una especie de Señor Lobo en Pulp Fiction, limpiando las huellas de sus crímenes.

Si alguna vez por extraña coincidencia terminase usted leyendo estas palabras, creame Inmaculada Iglesias, que si hubiese sabido cómo, se las hubiese preferido decir en privado y en persona, pero como no me han dejado opción, he tenido que hacerlo así.

Por si tuviera interés, el código de mi expediente es C07101-500808641. En él podrá encontrar usted todos mis datos por si tuviese intención de discutirlos conmigo.