Wednesday, October 20, 2010

Nada importa

Basta con introducir las palabras "no habrá crisis de gobierno" para que cualquier buscador de Internet devuelva un montón de vínculos a noticias publicadas en todos los periódicos españoles hace apenas 3 días, haciéndose eco de las declaraciones explícitas de nuestro presidente de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, indicando que el anunciado relevo del ministro Corbacho, no servirá de disculpa para acometer una remodelación más profunda del gobierno. Por ejemplo, La Vanguardia
Hoy, 20 de octubre de 2010, 3 días después, nuestro presidente, mal que nos pese, hace oficial una remodelación tan significativa de su gobierno como que:
1.- Desaparece la hasta ahora casi omnipresente vicepresidenta primera de la Vega.
2.- Desaparece el ministerio de igualdad, apuesta personalísima de Zapatero.
3.- Desaparece el Ministerio de vivienda, con el que los socialistas pretendían resolver un problema que sigue igual de mal para los aspirantes a independientes, y de cuyo germen ha surgido la peor crisis financiera de las últimas décadas.
4.- Reubica como ministra de exteriores a la que hace apenas unas semanas era la clara apuesta del presidente para disputar a Esperanza Aguirre las elecciones de Madrid (¿Quién sería nuestr@ nuev@ ministr@ de exteriores si Trinidad Jimenez hubiese ganado las primarias de Madrid? ¿Alguien mejor o alguien peor?)
5.- Desentierra a dos momias polvorientas como Rosa Aguilar (prodigiosa navegante) y Ramón Jauregui (desterrado hijo de Eva)
6.- Eleva a los altares ministeriales la simpatía interplanetaria de Leire Pajín, indemne a los tejemanejes de Benidorm.

No tengo muy claro qué entenderá nuestro presidente por "remodelación profunda", pero ¡vaya!, si fuese un poco mal pensado, entendería que nuevamente, Zapatero ha mentido.

Mentido y vuelto a dar otro volantazo, desdiciéndose de sus apuestas, renunciando una vez más a sus irrenunciables principios, confiando los asuntos de gobierno a los que tienen como principal mérito la habilidad de dar palmas a quien reparte calderilla (Pajín, Jimenez, Aguilar...)

Y otra vez el país a pagar el pato. Para empezar por pagar pagar, es decir, pagar en efectivo. ¿Cuánto cuesta, en dinero contante y sonante, todo este cambio de ministerios y ministros, para los menos de 20 meses, que con mucha cabezonería por su parte, y mala suerte para España, podrá aguantar de presidente Zapatero? ¿Qué vamos a conseguir con ello?

Es revelador el artículo que publica hoy El País, en el que un funcionario del extinto ya ministerio de igualdad, a la pregunta de ¿y ahora qué? declara que "Pues como cuando se creó. Nos cambian de lugar y ya está"

Pues eso, una mentira gorda y unos cuantos millones de gasto después, esa es la situación: el mismo perro con distinto collar.

Sin embargo, de todo esto nada importa cuando uno lee noticias tan terribles como ésta, y no puede más que por un momento imaginarse en la piel de ese padre. No puedo dejar de sentir un nudo en la garganta. Ojalá pueda encontrar algún consuelo en su vida.