
Personalmente Mingote siempre me ha parecido una persona entrañable. He disfrutado muchísimo sus ilustraciones, tan expresivas y tan personales, su sentido de humor a medio camino entre la greguería y el disparate, pero siempre tan humano y sensible, con una educación y un respeto total, con una gracia tan castiza y un amor por el idioma que lo hacía único.Sin duda a lo largo de su vida Mingote h...a recibido numerosos premios y reconocimientos, a mi modo de ver encumbrado por el nombramiento como académico de la Real Academia Española, pero debería haber recibido muchos más. Debería haberlos recibido todos.Mingote era con total seguridad un hombre de principios, de esos que quedan pocos ya, pero que desde sus posicionamientos y convicciones férreas, supo escuchar, defender y respetar a todos, repartiendo de vez en cuando algún capón con alguna de sus críticas, pero con una audacia y un buen gusto que evitaban cualquier síntoma de mal encaje. Un hombre que también supo reconocer y denunciar, a su manera tan amable y contundente, la estupidez humana allí donde se encontraba, a uno y otro lado.Sinceramente, era un hombre al que admiraba y cuya pérdida me deja el regusto amargo de saber que podré seguir disfrutando de su fecunda obra toda mi vida, pero también de que ya haya publicado su última viñeta.Es reconfortante pensar que personas así pueden existir, flores entre la maleza.Esté donde esté, ¡gracias, Don Antonio!