Saturday, February 14, 2009

La Federación de Planificación Familiar Estatal

Leo en la revista Fusión una entrevista a Doña Isabel Serrano, a la sazón presidenta de la Federación de Planificación Familiar Estatal, sobre el incremento del número de abortos en España.

Para aquellos interesados, el enlace a la entrevista es el siguiente:
Revista Fusión

La primera pregunta que se le formula a esta señora es sobre su opinión acerca de las causas de este incremento, a lo cual, Doña Isabel, responde lo siguiente:
"La población española ha experimentado muchos cambios en las últimas décadas y va teniendo una visión diferente sobre la sexualidad y el tamaño de las familias. Y eso, incrementa el uso de anticonceptivos por un lado, pero por otro, cuando se produce un embarazo no deseado, se acepta mejor la posibilidad de tomar la única medida que queda."

Este planteamiento merece, en mi opinión, un análisis detallado porque resulta uno de esos argumentos que se formulan como axiomas incuestionables, y que constituyen lo que hoy por hoy conocemos por "políticamente correctos".

Yo por mi formación estoy familiarizado con el término axioma, pero por aclarar los términos, y citando al Diccionario de la Real Academia Española, recuerdo que axioma es aquella "proposición tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostración".

La respuesta de la Sra. Serrano contiene varias afirmaciones en una sola frase:
  1. La población española ha experimentado muchos cambios en las últimas décadas
  2. La población española va teniendo una visión diferente sobre la sexualidad
  3. La población española va teniendo una visión diferente sobre el tamaño de las familias
  4. El aborto es la única medida que queda en el caso de un embarazo no deseado.
Y a partir de estas afirmaciones categóricas, según su opinión se deduce de forma inmediata que:
  1. El incremento de los anticonceptivos es una consecuencia necesaria
  2. El aborto se acepta socialmente como algo inevitable que es.
Hasta aquí mi sinopsis de la afirmación de la señora Serrano.
A partir de aquí mi análisis.

Puedo aceptar como algo obvio que las familias españolas, y la sociedad española en general, hayan experimentado cambios importantes en las últimas décadas. De hecho, en las últimas 10 décadas han ocurrido cosas tan relevantes como la Segunda República, el Alzamiento Nacional, La Guerra Civil, el Régimen Franquista, la Transición Española y la Constitución, la fabricación del Seat 600, la invención de la Televisión y la emisión de series y programas como Verano Azul, El Show de los Teleñecos, Con 8 Basta, La Tribu de los Brady, El Coche Fantástico, Hablemos de Sexo o Todos Ahhh 100. Los equipos españoles conquistaron varias copas de Europa de fútbol, hemos atravesado varias crisis económicas, de la última de las cuales estamos viendo cómo salir, etc. Efectivamente, durante las últimas décadas (pongo 10 para concretar, pero podría haber puesto 20) los cambios grandes y pequeños han sido muchos, y todos ellos han podido influir de una forma u otra en cada español, en cada familia y en el conjunto de la sociedad. yo creo que ésta se la doy por buena.

En cuanto a que la población española va teniendo una visión diferente sobre la sexualidad, también tengo que darle la razón. Efectivamente, hace 50 años, el sexo era un tabú del que nadie hablaba públicamente. Existía un statu quo en el que las señoritas debían llegar vírgenes al matrimonio y en el que las madres solteras resultaban una especie de apestadas sociales. El papel de la mujer era el de ama de casa y para tal fin se formaba desde niña. La práctica de relaciones sexuales fuera del matrimonio era visto como una falta total de decoro, suficiente para poder señalar despectivamente con el dedo a la "fresca" que así se comportaba.
Hoy en día las cosas han cambiado radicalmente. Se editan guías en las que se explica mediante comics, raps, o cualquier otra forma de expresión actual, cómo se debe poner un condón a niños de 10 o 12 años. Las pantallas de televisión se llenan de series de adolescentes semidesnudos que se juntan, se arrejuntan, se dejan, se pasan de unos a otros, reclaman sus libertades sexuales y se convierten en víctimas del carca derechón que les humilla públicamente por no jugar bien al fútbol. Se reparten preservativos en los colegios, y se dispensan entre los niños píldoras abortivas "del día después" libremente en los centros de salud y me temo que sin conocimiento de sus progenitores.
Se fomentan los modelos familiares alternativos de una forma un poco anárquica, dando vueltas y más vueltas en unos casos para no llamar matrimonio a lo que lo es, y en otros casos, justo al revés, para ampliar la definición de matrimonio (claramente establecida en sus versiones sacramental y civil) a lo que no encajaba en forma alguna.
Se publicitan los modelos sociales en los que el sexo se presenta como una necesidad implícita del ser humano en todo momento y lugar. Se estimula la libre y ligera sexualidad, se la desprende de sus facetas espirituales, y se presenta como un mero juego. Un entretenimiento lúdico irrelevante.
Al final se ha conseguido que el statu quo actual sea el de que si un chico o una chica llegan vírgenes a la mayoría de edad son unos mojigatos. El de que hay que mantener relaciones sexuales con cualquiera, en cualquier momento y lugar, sin que ello suponga ni un ápice de compromiso. Y sin que se tengan por qué aceptar las consecuencias.

Ponte condón, eso si. Póntelo todas las veces que quieras, con quien quieras, pero póntelo. Pero si no te lo pones, por si acaso, vete al centro de salud y pide una pastillita, no vaya a ser que la líes. Y si resulta que ni te pones condón, ni te tomas la pastillita, no te preocupes que vas a poder abortar. Que no pasa nada. Vas a una clínica y dices que no estás preparada para ser madre, y ellos hacen el resto. Y en un par de meses, como mucho, ya puedes otra vez estar chimpando alegremente con el primer energúmeno que se te ponga a tiro. Pero espero que para entonces hayas aprendido a usar el condón.
Y si alguien te habla de cosas como la castidad, el compromiso, el respeto o la responsabilidad sal corriendo que seguramente sea un facha del Opus Dei o de los Legionarios de Cristo que te quiere asesinar por progresista, o captarte para su secta.

Efectivamente, la población española va teniendo una visión diferente sobre el sexo.

La tercera afirmación es la que más gracia me hace. La población española va teniendo una visión diferente sobre el tamaño de las familias... Lo cierto es que estadísticamente las familias españolas son cada vez más reducidas. Pero, ¿es eso un deseo explícito de los padres y madres españoles? ¿O es una consecuencia de unos modos de vida renovados, es decir, de los cambios referidos en la primera afirmación? ¿Es una elección o una consecuencia impuesta?
Está claro que ahora tenemos menos hijos, y podría no discutir esta afirmación, si no fuese porque se está citando para construir el resto del razonamiento. En ese sentido no acepto que se generalice a toda la sociedad española esta nueva visión como una causa justificativa del aborto. En cualquier caso, miles, millones de padres y madres españoles estarían encantados de poder permitirse el lujo de tener muchos más hijos, ypoder atenderles y cuidarles convenientemente. Y en cualquier caso, no se someterían voluntariamente a un aborto. Tal vez a una ligadura de trompas, o a una vasectomía, pero no a un aborto.

Ahora bien, la cuarta afirmación es la que más me cabrea porque es una mentira como una casa de grande y es la que la Sra. Serrano utiliza finalmente para justificar la NECESIDAD del aborto. Dice que en caso de un embarazo no deseado es la única medida que queda.
Pues no, Sra. Serrano. Se puede tener el niño y se puede darlo después en adopción, por ejemplo. O se puede tener el hijo y aceptarlo, quererlo y cuidarlo como el ser humano indefenso que es. O llegado el caso, se puede tener el hijo y asesinarlo una vez que haya nacido, lo que a ojos de muchísima gente de esta sociedad española, tan cambiada y con una visión tan nueva, sería un acto tan desalmado y atroz como asesinarlo antes de nacer, por el simple capricho de no querer tenerlo, o por la simple irresponsabilidad de no haber sabido evitarlo.
Pero en ningún caso el aborto es la última solución. Y en cualquier caso, menuda solución.

La Sra. Serrano, y entiendo que por extensión la Federación de Planificación Familiar Estatal, defienden que, al amparo de estas afirmaciones se deduce necesariamente que se incremente el número de anticonceptivos y se despenalice el aborto. Yo no veo cómo se deduce tal cosa.

Es más, yo no creo que las premisas en las que se apoyan sean verdaderas. Y mucho menos que sean las únicas alternativas.

Yo creo en un modelo de sociedad donde los hombres y las mujeres nos respetemos mutuamente y nos hagamos respetar. Donde cada uno pueda tomar su opción sexual preferente, pero donde todos sepamos aceptar y asumir las consecuencias de nuestros actos. Donde el sexo se presente como la forma más íntima de relación entre personas que ya han superado con éxito el resto de fases de la convivencia. Donde se defiendan los valores de la castidad y la responsabilidad sexual frente a la lascivia y la promiscuidad. Donde un chico y una chica (o dos chicos, o dos chicas) puedan encontrarse, conocerse, ir intimando poco a poco, sin tener que irse a follar a las primeras de turno. Y en el que, como ambos saben lo que hay, si no saben controlarse, que asuman sus consecuencias.

http://www.provida.es/





4 comments:

Anonymous said...

Creo que el tema del aborto es bastante más complejo de lo que puedan decir “abortistas” y “pro-vidas”.
Si actualmente tenemos una ley del aborto es porque una parte relativamente importante de la sociedad lo reclamó, si esa sociedad lo reclama es porque culturalmente entiende y en su mayoría acepta (sigue en vigor desde el año 1985) que es una manera fácil de solucionar un problema, bien sea social, moral, económico, de salud física o mental de la persona que sufre directamente el problema, la mujer.
Probablemente no la llamen fresca, o putón verbenero pero la niña o la joven que lleve el barrigón al cole, al insti o a la facul tendrá que soportar de entrada (variará más o menos en función del grupo social en que esté integrada) una presión social que no todo el mundo puede o está dispuesto a aceptar.
Conozco un caso ideal: chavalete de 1º de carrera se tira a niña de 1º de carrera y 9 meses después tienen un niño. Los padres de ambos se opusieron a que se casaran sin más y les pidieron que continuaran con sus estudios, si posteriormente querían seguir juntos que lo hicieran pero primero los estudios. Obviamente los padres de ambos se hicieron cargo de la situación. Sí, esta sería una situación solventada de manera “correcta”. Pero ¿y si los padres de los estudiantes no pudieran o no quisieran asumir parte de la responsabilidad de los hijos?. ¿Si los padres del estudiante o el propio estudiante se hicieran los suecos?. Entiendo que deberían dejar los estudios e hipotecar su vida porque cometieron un error, una imprudencia o llámese como se quiera; hipoteca que afectaría también al hijo de los estudiantes. Digo hipotecar porque nos guste o no, el día de mañana nadie te va a premiar porque hayas tenido un hijo si no por lo que seas capaz de dar u ofrecer y si no tienes estudios o dinero poco vas a poder ofertar, a menos que tengas una personalidad arrolladora; y un niño conlleva una dedicación exclusiva sobre todo en los primeros años. Este ejemplo está basado en personas muy jóvenes pero mayores de edad, no digamos nada si son menores.
De las organizaciones pro-vida lo único que conozco son sus manifestaciones pancarta en mano y ahora que enlacé desde este blog pues veo que sí, que sobre el papel está fenomenal pero, ¿en aquellos casos de malformación del feto tampoco valdría el aborto? (por cierto la tasa de nacimientos con síndrome de down se ha reducido en un 56% desde los años 80 y en las madres > 35 años en un 85%) Y en caso de violación?. Y si a una parejita muy estudiosa que se lo sabe todo de métodos anticonceptivos les falla el sistema, también tendrían que ceder aunque no quisieran?. Hablan de ayudas fiscales (interesante si trabajas pero difícil si no lo tienes), económicas (¿si no tienes trabajo te subsidiamos toda la vida?) y asistenciales; esta parece más compleja y quizá más costosa que las anteriores pero parece interesante, aunque al igual que las otras, no sepamos en qué consiste exactamente. No estaría de más un poco más de concreción en todas ellas.
Creo que no debe abordarse el aborto desde un solo punto de vista, basado exclusivamente en lo que pudiéramos entender como un concepto hedonista del sexo y el embarazo como una consecuencia no deseada y eliminable sin aceptar responsabilidad alguna. En ese punto estoy de acuerdo que el aborto no debe ser un anticonceptivo más pero en la sociedad que nos toca vivir, se producen diariamente situaciones mucho más complejas, donde las normas sociales, morales, jurídicas, la capacidad económica, la responsabilidad de los progenitores, etc., no tienen un criterio homogéneo, a veces se chocan entre sí.

Burnt Out User said...

Por partes:
1. Que la sociedad mayoritariamente acepte o entienda una cosa, justifica que esa cosa se convierta en ley, y yo tenga que respetarlo. Pero aunque fuese la última persona en el mundo en creer en algo, que nadie más creyese en ello no serviría por si mismo, para hacerme cambiar de opinión.
2. Si vuelves a leer el artículo, verás que a lo que me refiero es al aborto libre, no a los supuestos legales actuales de riesgo vital para la madre o para el desarrollo del feto. Estos casos me resultan moralmente controvertidos. Pero en mi opinión, no tienen nada que ver con el aborto libre. En cualquier caso, lo que dice la Sra.Serrano de que "en caso de embarazo no deseado, el aborto es la única opción" es una afirmación totalmente injustificada. Directamente falsa. En todo caso, será la opción preferible para esta señora y los pro abortistas, pero no es la única.
3. Puedo entender que no pienses que un embrión de 10 semanas es un ser humano vivo. No estoy de acuerdo, pero puedo entenderlo. Yo creo que es un ser humano al 100%, y por eso no admito medias tintas. No se le puede matar, y punto. Para mi no hay diferencia entre matarlo a las 10 semanas de embarazo, o a los 2 meses después de nacer. Por lo menos no hay diferencia para el embrión/feto/niño. Igual sí para la madre, que podrá seguir viviendo cómodamente su vida a cambio de la de su hijo. Tampoco entiendo muy bien, que si no crees que se trate de una vida humana, si para ti no es más que un tumor o un grano, pongas reparos en que se le extirpe quirúrgicamente.
4. Puedo estar de acuerdo contigo en que es preciso desarrollar las medidas de apoyo para los casos de marginalidad y desarraigo, pero no a base de matar a los embriones.
5. Y por cierto, no conozco la estadística pero mucho me temo, que las clases que más solicitan el aborto libre, y recurren legal o ilegalmente al aborto "anticonceptivo" no sean precisamente las clases más bajas de la sociedad y las que menos recursos tengan para poder criar y mantener a sus hijos.

Anonymous said...

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Obispos/aborto/castidad/elpepuopi/20090324elpepiopi_11/Tes

http://javarm.blogalia.com/historias/62341#comentarios

Anonymous said...

http://elcentinel.blogspot.com/2009/03/vueltas-con-el-aborto.html

Y se me olvidaba, me produce una profunda tristeza cuando leo/oigo a la gente (hombres y mujeres) decir que se aborta alegremente ¿con qué clase de gente se relacionan?

Hay que joderse con la fe en el ser humano, qué pena.